Cómo Elegir el Mejor Hosting para tu Web

Internet se mueve bajo un conjunto de servicios y protocolos bastante amplios. Tan amplios que nos abren la alternativa para hacer uso de múltiples plataformas y opciones. Eso permite que el navegar en la web sea algo entretenido, útil y hasta interesante para cualquier usuario, pero un aspecto importante para que los sitios webs funcionen de maravilla, es el servidor o hosting.

Hace poco he creado algunas páginas web y probando algunos Hostings, tal como el de GINERNET, por lo que he podido comprobar (o mejor dicho, recordar) lo que hace un hosting Bueno. El mercado de proveedores de hosting es bastante competitivo y muchos tratan de captar la mayor cantidad de usuarios con ofertas muy agresiva, que al final de cuentas puede no ser lo mejor.

Quizás a estas alturas ya conoces algunas compañías que ofrecen este servicio, pero no sabes cuál es la más conveniente porque sus prestaciones son similares. Por ese motivo, te voy a explicar brevemente cuáles son los principales aspectos que debes considerar al momento de elegir el mejor hosting para tu web. Y si aún no te decides por uno, te dejo algunas buenas alternativas.

Qué es el Hosting

Un servidor Hosting web es básicamente un sitio físico desde donde se almacena todo el contenido e información de una página web. Al estar conectado constantemente a internet, permite que los usuarios puedan acceder a su contenido desde cualquier dispositivo, utilizando algún navegador. De modo que, mientras se mantenga activo, sirve para ubicar a nuestra página en la web.

Muchos proveedores de Hosting tratan de engañarte con una publicidad poco realista, asegurando servicios y características que a la larga cumplen a medias, o simplemente no cumplen. Esto ocurre sobre todo por la alta oferta que hay en el mercado, haciendo que proveedores intenten métodos que ponen en duda su credibilidad. Sin embargo, eso no quiere decir que todos sean malos.

Aprender a reconocer un buen servidor es parte de saber cómo escoger un Hosting para tu web. Es de buena práctica que los hostings más confiables tengan un precio acorde a lo que dan, ni muy barato ni demasiado costosos. Además, deben aportar la información completa de todas sus características al momento de mostrar su oferta.

Otro aspecto de gran importante, que por lo general obviamos, es que no debe faltar un soporte capaz de solucionar todas tus dudas. No es complicado conseguir servicios que cumplan con estas características y permitan manejar una web cómodamente. Pero nunca debemos hacer la vista gorda a los detalles.

Tipos de Hosting

Existen diversos tipos de Hosting, que clasificamos bajo ciertos criterios capaces de complementarse entre sí. Aquí veremos las clasificaciones principales según el coste, la autonomía y el mantenimiento que proporciona el proveedor con el servicio. Podrás escoger el que se adapte mejor a tus necesidades, pero cada uno tiene sus propias ventajas y desventajas.

Según el coste del servicio

Según la autonomía del servidor

Según el grado de implicación en el mantenimiento

Características del servidor

Una vez que tengamos claro lo necesario acerca de los tipos de Hosting que podemos encontrar, para escoger el hosting más adecuado que serviría a nuestra web necesitamos considerar lo que pueden ofrecer. No todos los servicios son iguales y principal diferencia viene por sus prestaciones.

Tenemos que saber cuáles son las características más relevantes, para evitar caer en las ofertas engañosas de algunos servicios. Por ello, aquí realizamos una selección de aquellas características que todo buen servidor debe tener presente, y de ese modo podrás evaluar correctamente tu elección del hosting más adecuado para tus necesidades.

Soporte personalizado

El soporte técnico de cualquier servicio es una de las características más importantes, a pesar de que también es una que no se valora lo suficiente. Las dudas con respecto a todos los aspectos del servidor, configuración o funcionamiento, son bastante comunes. Y un proveedor profesional, debe ser capaz de proporcionar soluciones fáciles en el menor tiempo posible.

Quizás en un principio todo funcione de maravilla y pienses que no vas a necesitar soporte en ningún momento; pero a la larga se vuelven indispensables para soluciones ante problemas cotidianos o incluso, ante ataques a tu web.

La mejor manera de poner a prueba tu soporte, es haciendo preguntas desde un principio, así sea sobre cosas que sabes hacer. De ese modo podrás tener una idea de cómo trabaja el proveedor y si cumple con tus expectativas. En caso de que no termine de convencerte, siempre puedes aprovechar la garantía y solicitar el reembolso, como lo permiten la mayoría de los servicios.

Velocidad y tiempo de carga

Al decidir entre distintos tipos de hosting, la velocidad de carga de las páginas será un punto que debe jugar a favor de nuestra elección. Pasa que ningún usuario quiere esperar tanto tiempo, que se siente casi eterno, a que las páginas web terminen de cargar la información. Y si no cuidamos este punto, podemos terminar perdiendo tráfico al tener mucha gente abandonando la web.

Los valores que determinen la velocidad de tu web, van a depender de 2 cosas. La primera viene relacionada con el hardware que utiliza el servidor, ya que algunos aprovechan la potencia de los SSD para ejecutar más rápido. Sin embargo, hay información que el proveedor nunca va a revelar (como la cantidad de clientes que trabajan en el servidor), por lo que una buena práctica es tener en cuenta las opiniones de otros usuarios.

La segunda cosa que puede afectar tus tiempos de carga, se relaciona con la optimización y el tamaño de tu página web. No sirve mucho tener el hosting más rápido si tus videos e imágenes están mal optimizados, mientras usas ficheros demasiado pesados. De modo que al desarrollar una página web, tenemos que llevar estos 2 aspectos de la mano para asegurar resultados.

Espacio de almacenamiento

Cuando hablamos del almacenamiento, nos referimos la capacidad de memoria que se requiere en el servidor para almacenar todo lo que tenga que ver con la página web. No solo los archivos multimedia, sino también base de datos, emails, programas como WordPress y sus plugins, entradas de la web, entre muchas otras cosas. Todo queda en un disco duro del servidor.

Lo que parece más lógico en un principio es escoger aquellos planes que tengan el mayor almacenamiento posible, sin embargo debes tener presente que no siempre es lo que necesita. Pasa que las primeras entradas de un blog bien optimizado ocupan muy poco espacio, y para llegar a acumular 1 GB de memoria, tendrías que tener una página demasiado activa.

Nuestra recomendación al escoger un hosting es decidir según las proyecciones a mediano y largo plazo. A veces vale más la pena elegir un servidor con más caro y menos almacenamiento para asegurar velocidad y eficiencia, antes de uno barato con mucha memoria y poca rapidez.

Seguridad en general

Hay que evaluar correctamente el nivel de seguridad que proporcionan los servidores para las páginas webs que vamos a almacenar. La seguridad del hosting abarca muchos aspectos, pero algunos de los que refuerzan la seguridad de tu sitio web son las medidas antichackeo con la protección de ficheros mediante contraseñas; también la protección anti DDoS, bloqueos de IP, firewalls, las copias de seguridad automáticas y frecuentes, entre muchas otras cosas.

En caso de que tu propio hosting cuente con todas las medidas de seguridad en funcionamiento y que se realice mantenimiento con frecuencia, te verás más protegido sin tener que hacer casi nada. El rendimiento de la web también depende de la seguridad, y en ocasiones toca hacer unos refuerzos puntuales. Asegúrate de que tu proveedor sea capaz de proporcionar lo necesario.

Ancho de banda mensual (o transferencia de datos)

La capacidad y velocidad de carga no lo es todo en un hosting. Es necesario tener en cuenta el volumen de datos que vas a consumir en el servicio que contrates, para permitir la visualización del contenido a aquellos usuarios que quieran acceder a tu web. Por lo general, los proveedores suelen ofrecer un ancho de banda de sobra incluso en los planes más económicos.

Pero en este aspecto, también tiene mucho peso la optimización con la que manejamos la web. Lo más normal es que las páginas no consuman mucho más de 1 MB de ancho de banda por cada visita. En un plan básico con 50 GB de ancho de banda, seríamos capaces de recibir hasta 50.000 visitas mensuales, e incluso esa cifra se duplica por los efectos del caché de navegador.

En general, estas cifras no son fáciles de alcanzar y mucho menos para una web que está recién comenzando. De modo que lo mejor es adaptar el ancho de banda con respecto a las necesidades y el crecimiento de la página, para que no se vea limitada. Pero sin descuidar la optimización en ningún momento.

Ubicación

Con respecto a este apartado, no hay mucho que decir. Debes evaluar de qué país es el público objetivo de tu página y contratar un servidor que se encuentre lo más cerca posible. Por ejemplo, si quieres una web para España, lo ideal es conseguir un servidor que esté en España o países cercanos. La idea es que el envío de datos y acceso al servidor, se haga en el menor tiempo posible.

Tiempo de actividad

Este término también se le conoce como uptime y hace referencia al tiempo en que el servidor se mantiene activo para mostrar o alojar tu web. Lo más normal es que necesites mantener tu sitio activo las 24 horas los 7 días de la semana al momento de establecerlo. Sin embargo, ningún proveedor de hosting puede asegurarte estar 100% operativo en todo momento.

El motivo es que los servidores funcionan como un computador, y se pueden ver afectados por distintos tipos de amenazas. Desde errores humanos y problemas con servicio eléctrico, hasta desastres naturales son motivos por los que los servidores fallan con más frecuencia.

Un buen servicio de hosting es capaz de mantener un alto estándar de seguridad, a la par de planes de acción ante cualquier tipo de inconveniente. Lo adecuado es que cumpla con un tiempo de actividad de hasta el 99%, protegiendo la información y asegurando tu web.

Dominio y otros servicios

Por lo general, un servicio hosting de pago te permite crear al menos un dominio en el plan básico, además de mantenerlo año tras año. Ahora bien, si quieres crear una segunda web, un buen proveedor de hosting debe ser capaz de permitir crear y mantener tantos dominios como quieras, todos dentro de un mismo servidor.

En cuanto a los otros servicios, hablamos de herramientas extras que trae un hosting al contratar su servicio. Las más importantes tienen que ver con aspectos de la seguridad, protección contra malware y con la realización de copias de seguridad. Otros de los recursos que no deben faltar son los certificados SSL, indispensables para tener tu web en Google y otros navegadores.

Servidor Hosting que debes considerar

Un proveedor con una gran variedad de características adaptadas a todo tipo de web es Ginernet, sobre todo a aquellas que funcionan con WordPress. Utiliza con sus servicios el software LiteSpeed, encargado de mejorar el rendimiento y velocidad de las páginas alojadas en sus servidores. Trabaja con un panel sencillo de usar, cuenta con servidores en España y tiene un soporte eficiente.

Entre los paquetes que ofrece GINERNET, tenemos la alternativa de un Hosting Elástico, ideal para ampliar o reducir las capacidades del CPU durante los picos de visitas. Eso permite evitar la pérdida de tráfico en la web en cualquier momento, a causa de la saturación de los recursos. También trabaja con licencias de servicios como cPanel, Antivirus, Antispam, Firewall, y otros que gestionan de forma segura el rendimiento de la web.


Estas son todas las características que debes tener en cuenta al escoger un hosting para tu web. Es un proceso bastante simple y los beneficios son muchos, pero siempre conviene hacer una elección inteligente. Así que si tienes alguna duda, déjanos un comentario que con gusto te estaremos leyendo.

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