Qué hacer si Windows 10 no arranca – Diferentes pasos

Si estás leyendo este tutorial es posible que tu ordenador con Windows 10 no arranque. ¿Acerté? Bueno, no era muy difícil, pero al menos tengo una buena noticia para ti: es posible que lo puedas solucionar.

A continuación te daré algunos consejos y procedimientos que puedes ejecutar para revivir tu ordenador con Windows 10 que no arranca. Si alguno de los métodos que están a continuación no funciona, o has encontrado otro que debería estar en nuestra lista, déjanos un comentario.

Revisar desde dónde ha arrancado Windows 10

El orden de arranque consiste en una configuración que determina qué componentes físicos instalados deben ser verificados por la BIOS al momento de encender el ordenador. Las unidades y discos de la lista son iniciadas para detectar cuál de estos contiene el sistema operativo.

Si alguien ha echado mano a tu equipo y desde entonces notas que existe un problema en el arranque, bien puedes revisar si ha modificado el orden de arranque de los componentes, o si ha establecido que Windows inicie desde un disco duro externo o unidad USB. Si esos dispositivos se dañan correrás el riesgo de no poder iniciar Windows.

Para ello debes acceder al BIOS pulsando la tecla que se indica al encender el ordenador. Muchas veces es F2 o F10, pero si no es ninguno de estos dos, verás qué tecla debes presionar al iniciar el ordenador.

En el apartado de ‘Configuración del sistema > Orden de arranque’ podrás ver la lista y modificarla. Lo mejor será colocar al inicio de la lista el disco que contiene Windows 10. La forma de cambiar el orden de la lista dependerá de tu ordenador, así que debes estar atento a las indicaciones en la parte inferior.

Para fijar nuevamente la configuración predeterminada, primero:

  • Enciende o reinicia el PC.
  • Entra al BIOS pulsando la tecla f10, f2 o f6, según tu equipo.
  • En la sección de configuración del BIOS, selecciona la pestaña “Archivo”.
  • Luego escoge la opción “Aplicar configuración predeterminada” y finalmente selecciona “Salir”.
  • Se reiniciará el ordenador y deberá iniciar el Windows.

Iniciar Windows 10 en modo seguro

Este método de arranque se emplea, básicamente, cuando queremos evitar que se carguen los controladores avanzados y usar solo los básicos, para así poder gestionar el sistema de una forma diferente, con el propósito de verificar y buscar posibles causas de un problema.

En el modo seguro tendremos el sistema visto de forma básica. Sobre todo, en la parte gráfica, donde la resolución de pantalla es muy deficiente respecto a la habitual, además, no se ejecutan los archivos autoexec.bat y config.sys, entre otras limitaciones.

Hay una forma muy sencilla de entrar al modo seguro desde la interfaz de usuario si ocurre un problema con el sistema, pero si el problema es que Windows no arranca, lo mejor será iniciar en modo seguro desde la configuración de inicio.

A veces aparece la pantalla «Elige una opción» durante un fallo , pero si no se muestra tendrás que apagar y encender el equipo y presionar la tecla “Esc” varias veces hasta que aparezca el menú de configuración del inicio. Una vez allí, con la tecla F11 verás la pantalla de opciones y podrás seguir los pasos para iniciar en el modo seguro, que normalmente empiezan con seleccionar “Solucionar problemas”.

Existen varias formas de iniciar Windows 10 en modo seguro, solo debes encontrar la que más se ajuste a tu equipo. Por ejemplo, es posible entrar al modo seguro desde el menú de la configuración de inicio usando una ventana del símbolo del sistema. Si escoges esta opción, podrás ingresar los siguientes comandos según sea el caso que quieras activar:

  •     Modo seguro:

    bcdedit /set {default} safeboot minimal y presiona Enter.

  •     Modo seguro con conexión en red:

bcdedit /set {default} safeboot network y presiona Enter.

  •     Modo seguro con el Símbolo del sistema:

  bcdedit /set {default} safeboot minimal, presiona Enter y escribe:

    bcdedit /set {default} safebootalternateshell yes y pulsa Enter.

Luego cierra la ventana y en el menú de Elegir opción que aparecerá, pulsa sobre “continuar”, para luego iniciar sesión en Windows con tus credenciales.

Revisar la batería

Si no arranca el sistema operativo o ni siquiera enciende el PC portátil, en este caso, lo mejor será verificar que la batería esté en optimas condiciones. No se trata solo de carga porque esto sería demasiado obvio, sino de algún desperfecto que pueda estar afectando la alimentación de la batería.

Para saber si es un problema de la batería, primero usa energía eléctrica a través del cable cargador. Si enciende, ahora intenta usar otra batería o usar tu batería en una PC similar.

Verifica todas las unidades USB

Está comprobado que algunas actualizaciones de Windows 10 presentan problemas con las unidades USB y por eso podría ocurrir algún problema al arrancar Windows. Así que, de experimentar el problema por primera vez, desconecta los dispositivos USB y luego enciende el PC nuevamente. Si no, sin apagarlo, reinicia el equipo luego de quitar las unidades USB.

Escanear el ordenador en busca de malwares

Muchas veces la causa de que el ordenador no logre arrancar correctamente con el sistema tal cual lo conocemos, es que se ha instalado uno o varios malwares.

Es por eso que, si la sospecha apunta a que un virus está afectando el sistema, entonces podrías iniciar Windows 10 desde una unidad USB o un disco DVD que contenga el sistema operativo, además de un software que pueda realizar el escaneo. Para ello deberás cambiar el orden de arranque fijando la unidad extra en primer lugar.

Revisar si se ha detectado el disco

Si existe un fallo en el disco y Windows no arranca, debes confirmar si el problema radica en la no detección del disco duro desde el BIOS.

Para ello, apaga el equipo y desinstala todas las unidades USB y unidad de CD/DVD, dejando solo el mouse, monitor y teclado.

Ahora enciende el PC y entra al BIOS como hemos indicado antes. En la sección de menú o main, verifica si se encuentra el nombre del disco.

Si se ha detectado un disco, apaga el ordenador y enciéndelo segundos después. Pulsa F8 de forma repetida y en la pantalla de opciones avanzadas que aparecerá, escoge la opción «Reparar el equipo» y sigue los pasos.

Luego deberás escoger la opción «Reparación de inicio» y selecciona entre restauración del sistema, corrección de archivos dañados o faltantes, entre otras. Con estos pasos deberías poder iniciar Windows, si no ocurre, intenta con una opción diferente de reparación de inicio.

Si no se detecta el disco:

  • Intenta restaurando la configuración predeterminada del BIOS, entrando a esa pantalla y luego pulsando F5. Guarda los cambios y apaga el equipo.
  • Desconecta el cable de alimentación.
  • Pulsa durante algunos segundos el botón de encendido.
  • Conecta el cable nuevamente y enciende el PC.

Si el problema persiste, desconecta el disco y confirma el funcionamiento de sus cables de alimentación. Si estás inseguro de hacer esto, solicita ayuda a un experto.

Desactivar el “arranque rápido”

Si desde antes has configurado tu sistema para que realice un arranque rápido o si alguien más lo hizo por ti, es probable que alguna actualización de Windows 10 afecte ese modo, de forma que se podría presentar un conflicto a la hora de arrancar.

Lo que debes hacer es deshabilitar ese modo de arranque desde el BIOS o UEFI, allí encontrarás la opción que lleva el nombre de arranque rápido: Quick Boot o Quick Post, deberás dejarla en «Enabled»

Restablecer de fábrica el PC

Por último, una de las recomendaciones que siempre será algo drástica, pero efectiva, es restablecer de fábrica al ordenador. De esta manera se estarían solucionando varios problemas ala vez, no solo del de arranque de Windows 10.

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