Cuando se anunció que las nuevas tarjetas NVIDIA GeForce RTX 2080 incorporarían la tecnología Turing, muchos usuarios se formaron expectativas que subían hasta el cielo en términos de rendimiento y resultados gráficos. Sin embargo, los resultados reales parecen no estar a la altura, y la empresa ha acusado el golpe en lo financiero.

Turing (claro homenaje al pionero de la computación, Alan Turing) es una arquitectura gráfica de octava generación que incorpora un núcleo de “raytracing” en el procesador, para acelerar aún más el renderizado de imágenes 3D. Los usuarios esperaban un incremento impresionante en el rendimiento de las nuevas tarjetas. Pero, dado que los tíitulos existentes no son capaces de aprovechar esta tecnología, la mejora en el rendimiento no ha sido tan notable, y el mercado gamer no justifica la compra de una tarjeta más cara.

Por supuesto, esto supone que para NVIDIA las ventas no han sido lo previsto, y desde el punto de vista accionario han mostrado una reducción. Sin embargo, las capacidades gráficas de la nueva arquitectura están allí, a la espera de que los desarrolladores la aprovechen a plenitud.

¿Qué dices? ¿Te animarías a comprar la nueva tarjeta confiando en los nuevos desarrollos, o prefieres esperar nuevos títulos que aprovechen sus capacidades para decidirte a invertir?

Vía | Profesional Review