Lo primero que hay que aclarar que las condiciones de funcionamiento a las que se somete un móvil durante una benchmark no se asemejan para nada a las del día a día, y que nadie necesita revisar al detalle todos los números para que los resultados le digan algo, Pero las cifras generales permiten que el comprador potencial tome una decisión más informada.

Por eso es que es importante saber cuando un fabricante usa mecanismos para que sus móviles tengan en las pruebas un desempeño mejor del que deberían. Tener móviles arreglados para que rindan un resultado falso, es mentir. Y eso puede significar mentir en otras áreas. Y en especial Huawei y Oppo han sido puestos en evidencia.

Según recientes pruebas, el Huawei Honor 10 y el P20 Pro, el Oppo Find X y los Realme 1 y 2 han mostrado resultados mucho mejores cuando son sometidos a benchmarks públicos (juego de pruebas descargables de la PlayStore), que cuando se someten a benchmarks privados (son las mismas pruebas públicas, pero enviadas a los evaluadores bajo otro nombre).

Esto indica que los móviles son capaces de reconocer las pruebas y ajustarse para mostrar un buen rendimiento. Consultados sobre esto, los fabricantes argumentan que no hay trampa en ello, y que es normal que un móvil de reciente factura use algoritmos de IA para ajustarse a condiciones de trabajo exigentes.

El caso es que los informes recopilados se enviarán a UL, para ser analizados y decidir sobre las certificaciones de estas marcas.

Fuente | First Post