En estos días estamos de celebraciones. La consola portátil que más quebraderos de cabeza dio a la Game Boy de Nintendo, la Game Gear de Sega, cumple 25 años, y algunos de nosotros somos lo bastante viejos maduros como para recordarla como si fuera ayer.

La consola Game Gear, conocida también con su nombre en clave Project Mercury, vio la luz en Japón allá por el año 1.990, cuando la Game Boy era la reina indiscutible del entretenimiento de bolsillo (con permiso del señor Rubik y su cubo, que inundó los hogares de todo el mundo en los años 80). Y, a pesar de que el dispositivo de Nintendo tenía ganados los corazones de muchos de nosotros, la nueva apuesta de Sega introducía interesantes mejoras, entre las que destacaba principalmente su pantalla iluminada a color, con 4.096 colores. Y sí, el hecho de tener pantalla iluminada hacía que pudieras jugar a oscuras en tu habitación, cosa que con la Game Boy era imposible a menos que usaras algún adaptador adecuado.

El simple hecho de tener en tus manos una Game Gear te daba la sensación de que estabas haciendo algo prohibido, porque transmitía una tecnología tan futurista que parecía que lo hubieras robado de unas instalaciones militares secretas. Desde su acabado oscuro, más refinado que el de la Game Boy, hasta su botón de Start en un color azul llamativo que te invitaba a echar otra partida, era una máquina pensada para que disfrutaras jugando. Por si fuera poco, ¡incluso contaba con un adaptador para poder ver la televisión en la consola! Como digo, algo que para un niño parecía más sacado de una película de ciencia ficción que otra cosa.

orig_Sega-Game-Gear

A pesar de que gráficamente la Game Gear era un dispositivo portátil portentoso para esa época, y de que los juegos con los que contaba eran de relativa calidad (muy mítico el Sonic The Hedgehog 2 o el Columns, e incluso el Mortal Kombat II), lo cierto es que su tamaño la hacía menos portátil que una Game Boy y, peor aún, el consumo de pilas convertía a la Game Gear en una tragona de batería que te permitía jugar unas 5 horas con 6 pilas AA nuevas, un tiempo bastante inferior al que podías lograr con una Game Boy, que se alimentaba solo con 4 pilas AA.

La Game Gear aparecio cuándo la Game Boy era la reina indiscutible del entretenimiento

Con el paso del tiempo, lo cierto es que la gente de Nintendo supo mantener su dispositivo más al día, por dos razones. La primera es que surgieron versiones mejoradas de la Game Boy que la hacían aún más jugable. Y la segunda es que el catálogo de juegos de Game Gear se estancó y perdió calidad, mientras que el la Game Boy no dejaba de dar títulos de renombre cada vez que parecía que podía perder mercado.

Al final, en 1.996, la Game Gear fue retirada del mercado, pero su legado permaneció hasta tal punto que, dos años más tarde, Nintendo lanzó la Game Boy Color (eso sí, con una paleta de 56 colores solamente). No cabe duda de que Sega se adelantó a su época, apostando por pantallas a color muchos años antes que su competencia, si bien el resto del ecosistema de la Game Gear no estuvo lo bastante a la altura como para que durara lo suficiente para poder desbancar a la reina de las consolas portátiles, la Game Boy de Nintendo.

¡Nos vemos dentro de otros 25 años!