Hace unos días se reportaron casos de unos Samsung Galaxy Note 7 que explotaron repentinamente siendo las baterías las responsables de estos accidentes. Aparentemente el número registrado de explosiones es mayor al sospechado y Samsung no quiere pasar más problemas y decide cortar el problema de raíz, pidiendo la devolución a nivel global de los Galaxy Note 7 y suspendiendo sus ventas.

La compañía ha emitido un comunicado de manera oficial en donde reconoce el problema, afirmando que la distribución de los terminales ha sido cancelada en todos los canales y que, a su vez, sustituirá todas las unidades que se han vendido. Pese a que en muchas partes el terminal ya puede ser comprado, en países como España el lanzamiento oficial del Samsung Galaxy Note 7 no verá la luz hasta que el problema sea solucionado.

Samsung Galaxy Note 7: problemas de baterías y pantalla, causantes de la devolución.

samsung-mobile-store

Según Samsung, han existido 35 casos de explosiones de baterías hasta el momento, estimando que el problema afecta a 24 de cada millón de unidades, es decir uno de cada 42.000 teléfonos vendidos. La compañía ha pedido disculpas por los inconvenientes causados, y que se causarán a los usuarios por las devoluciones pero reconoce que la seguridad de los clientes es lo primero. 

Este supone un gran golpe para Samsung, no solo debido a los gastos que generará el reemplazo de todos los teléfonos si no también la congelación de la distribución global del Samsung Galaxy Note 7, el cual tenía altos niveles de demanda. Las explosiones de las baterías no fueron el único problema que presentaban los dispositivos, ya que en algunos terminales registraban fallos en la pantalla. 

No es la primera vez que ocurren las explosiones en los teléfonos, pero Samsung quiere evitar más casos en sus terminales.

Samsung ya se encuentra preparando los reemplazos de sus dispositivos, estimando que tardará unas dos semanas en llevar a cabo cada sustitución.