¿Tenías ganas de otras de nuestras reviews? Pues, ¡no sufras más! Hoy te traemos la del ratón Mionix Castor, un periférico para gamers que cosecha buenas críticas allá donde va… ¿Lo conseguirá también en NewEsc?

El ratón, oh, ese dispositivo que es la extensión de nuestra mano para comunicarnos con el ordenador de la forma más fluida posible. Los hay de todos los tipos, formas, y características… y especialmente en el mundo gamer. Hoy te vamos a hablar del Mionix Castor, un modelo que, con un precio más que atractivo, promete cumplir los requerimientos de quienes busquen una buena calidad y construcción, y un funcionamiento adecuado. Vamos a ir destripándolo apartado por apartado para que conozcas un poco mejor este mouse para jugones.

Diseño del Mionix Castor

Valorar el diseño de un dispositivo para gamers es como explicar a qué huelen las nubes. Es un tema que se basa totalmente en los gustos de cada uno, por lo que lo único que podemos hacer es describir los puntos que más y menos nos han gustado.

El Mionix Castor es un ratón sobrio, equilibrado, con un aspecto no muy atrevido, pero con toques que remarcan su carácter gaming, y con un precio nada disparatado que se sitúa entre los 60€ y 70€. Lo que más destaca visualmente es su rueda central iluminada, y el logotipo de Mionix también iluminado. Desde la aplicación propia de Mionix podrás controlar los colores de esta iluminación, pudiendo elegir cualquier color que quieras, y con diferentes modos de presentación.

Destaca también el grip del pulgar, una cómoda superficie de goma que ayuda a que no resbale el dedo, y hace que sea más cómodo apoyarlo en el lateral izquierdo del ratón para usar los típicos botones de atrás/adelante.

Como comentamos, no tiene un montón de leds (únicamente dos), ni su forma puede cambiarse para adaptarse a cada mano, sin embargo el factor de forma del Mionix Castor es muy ergonómico y hace que sea muy cómodo manejarlo, mientras la personalización del color del logo y de la rueda central (que pueden ser diferentes) te permitirán darle un toque único según tus gustos.

El cable merece mención especial, ya que tiene el cómodo trenzado anti-nudos, lo cuál se agradece después de horas de juego. La longitud es de 2 metros, más que suficiente, y su flexibilidad la óptima para que ni notes que es un ratón con cable.Cable

Hay que mencionar que el Mionix Castor no permite modificar su peso (añadiendo o quitando pequeños lastres, como otros modelos), por lo que es importante que antes de comprarlo te hagas una idea de si es el que mejor se adapta a ti. Con el cable pesa unos 141.5 gramos, mientras que sin el cable (que sería lo que realmente tienes que desplazar sobre la alfombrilla) su peso es tan solo de 93.8 gramos. En cuanto a sus dimensiones, son de 122.46 x 70.42 x 40.16 mm.

Características

En lo referente a características técnicas, lo primero es resumir algunos de los datos que el propio fabricante facilita sobre el Mionix Castor:

  • Procesador de 32bit ARM.
  • Sensor IR LED óptico PMW 3310, hasta 10,000DPI.
  • 128 kb de memoria interna para almacenar perfiles.
  • Seis botones programables.
  • Ajuste en tres niveles de los DPI durante el juego.
  • 2 LEDs RGB.
  • Superficies de apoyo de teflón amplias.
  • Distancia de reconocimiento de la superficie ajustable.
  • DPI ajustables independientemente en el eje X y eje Y.
  • Muestro ajustable hasta 1000 Hz.

Así, nos encontramos ante un ratón con unas características muy interesantes, y que cumplirá sin duda con las necesidades de muchos gamers.

Sin embargo, hay una serie de puntos que pensamos que podrían mejorarse. El principal “pero” que tiene este dispositivo es que cuenta con pocos botones. Se anuncian 6 botones programables, pero lo más normal es que no cambies las funciones del botón izquierdo y derecho. Además, el botón superior que hay junto a la rueda central suele usarse típicamente para cambiar los DPI in-game, de forma que prácticamente te quedan disponibles el botón de la rueda central, y los dos botones laterales del pulgar. Y, admitámoslo, 3 botones son pocos si necesitas por ejemplo asignarles diferentes macros, cambiar perfiles de configuración que hayas definido, y usar alguna función más del propio juego.boton superior

En nuestras pruebas (qué dura es la vida del editor de tecnología…) hemos jugado con este ratón a Battlefield 4, Titanfall y Dying Light. Y, aunque puede que se echen de menos más botones, o ajustes de peso, lo cierto es que el Mionix Castor funciona, y funciona muy bien. La superficie de teflón inferior hace que apoye perfectamente el peso de manera equilibrada, no notarás ningún tipo de “cojera” (cosa que ocurre con algunos ratones de gamas más altas…). La configuración de los DPI te permitirá ajustar el ratón a tus juegos favoritos con una gran precisión, y gracias al resto de opciones de la aplicación (como la configuración de la distancia de reconocimiento) te asegurarás de que no haya movimientos fantasmas inesperados.

Este ratón hace lo que tiene que hacer, y lo hace bien.

En cuanto a comodidad, tanto su factor de forma como el grip lateral hacen de este dispositivo un ratón tremendamente cómodo de utilizar, con el que podrás estar horas jugando (doy fe…) sin cansarte.

grip

Packaging

Cada vez se da más importancia al packaging de los productos tecnológicos, y quizá más aún si cabe en los dispositivos para gamers. En este caso, el packaging del Mionix Castor es suficiente, sin derroches de diseño demasiado extravagante. Sin embargo, tiene un problema: una vez que abres la caja, ya no podrás volver a cerrarla. O, mejor dicho, la podrás cerrar, pero no se mantendrá cerrada, ya que las dos partes que la conforman no encajan “a presión”, y en cuanto levantes la caja de la mesa verás que se abre por la mitad. Esto es un problema, ya que a muchos jugones les gusta llevarse sus dispositivos a LAN parties, a casa de los amigos… para jugar en las mejores condiciones posibles.

Muchos dispositivos incluyen una bolsa de transporte, es algo habitual cuando hablamos de ratones para gamers. Sin embargo, el Mionix Castor no incluye bolsa, y ni siquiera te resultará cómodo transportarlo en su propia caja, porque como decimos, se abrirá a la primera de cambio.

packaging

Lo que sí que incluye el packaging son un conjunto de stickers de lo más variado, para que elijas el que más te gusta y personalices tu equipo. Es un detalle que a más de uno le gustará (yo me incluyo).

Software

El software que acompaña al Mionix Castor es bastante completo, y permite un grado de personalización al que muchos fabricantes nos tienen acostumbrados. Lástima que el ratón no incorpore algún botón más para poder cambiar ajustes del software desde el propio juego, sin tener que abrir la aplicación.

Así, desde el software que acompaña al ratón podrás modificar la configuración de los botones para asignarles la función deseada, cambiar la frecuencia del polling rate, la aceleración, los DPI de cada eje, la distancia de elevación sobre la superficie, configurar macros…

Otro de los aspectos que no podían faltar en este software es la configuración de los LEDs de la rueda central y del logotipo. Podrás asignarle a cada uno de ellos el color que prefieras, y podrás elegir si quieres que esté fijo, parpadeando, latiendo y respirando. También podrás activar un modo cíclico, con el que los colores irán recorriendo todo el espectro disponible una y otra vez (con un efecto bastante suave y agradable).

Uno de los puntos más originales que incorpora este software es S.Q.A.T. (Surface Quality Analyzer Tool), una herramienta que te permite saber hasta qué punto tu ratón reconoce correctamente la superficie sobre la que lo usas. Aquí resulta curioso que, a pesar de haber usado en nuestras pruebas una alfombrilla Miniox Sargas M (del mismo fabricante), no hemos conseguido más de un 70% de reconocimiento. Este valor depende mucho de cada ratón y cada alfombrilla, de cada sensor y cada superficie, por lo que es conveniente consultar la web del fabricante para saber cuál es la alfombrilla que mejor se lleva con tu ratón.

Reconocimiento de la superficie

Alfombrilla

Y para terminar, un breve análisis de la alfombrilla. Como decimos, se trata de la Mionix Sargas M, una alfombrilla de microfibra, con un generoso tamaño de 260 x 370 mm, con un espesor de 2.5 mm. Es compatible tanto con sensores ópticos como lásers, y su precio ronda los 10€ aproximadamente.

Su superficie permite un buen deslizamiento, aunque quizá sea tan lisa que la superficie de contacto con el ratón sea superior a la óptima. Una alfombrilla un poco más rugosa hace que el ratón apoye sobre los puntos más altos de la misma (a niveles microscópicos casi…), por lo que la superficie de contacto es menor y el deslizamiento mejor. En cualquier caso, las sensaciones que transmite son muy buenas, y en relación calidad-tamaño-precio es de lo mejor que puede encontrarse hoy día.

En resumen, este ratón y esta alfombrilla son dos complementos que, para gamers no muy exigentes con las posibilidades de personalización in-game, darán un resultado fantástico. Cumplen perfectamente su misión, y van más allá, aportando una ergonomía y comodidad que harán que te pasen las horas jugando sin darte cuenta. Son una apuesta que, seguramente, te dejará con un buen sabor de boca.