Hace cincuenta años, Virgil I., “Gus” Grissom, Roger Chaffee y Ed White murieron cuando su módulo de mando se incendió durante una simulación de vuelo en Cabo Cañaveral, Florida.

La escotilla, así como el módulo de mando, se han ocultado al público durante el último medio siglo, a pesar de su papel en la primera tragedia espacial de la NASA.

Sin embargo, NASA decidió que en honor a los astronautas caídos, se mostrarán estas dos piezas en el Centro Espacial Kennedy junto a la escotilla más segura que la reemplazó.

Grissom, Chaffee y White estuvieron entre los astronautas de la NASA que fueron mencionados, recordados y a los cuales les hicieron honores este jueves, como parte del Día Anual de la Memoria de la NASA.

Michael Collins y Buzz Aldrin, los dos restantes tripulantes de la misión Apolo 11 que envió a los estadounidenses a la luna, estuvieron entre los presentes en la ceremonia del jueves.

“Sí, Apolo 1 causó tres muertes, pero creo que salvó más de tres más tarde”, dijo Collins.

En una entrevista después de la ceremonia, el director del Centro Espacial Kennedy Bob Cabana dijo que esta tragedia ha ayudado a prevenir más pérdidas de vidas durante los viajes espaciales. Comentó que la exposición debe servir como un recordatorio de eso.

“Siempre tengo preocupaciones”, dijo. “Tenemos que seguir hablando y asegurarnos de que todo el mundo se escucha.”

La NASA también conmemoró a los astronautas caídos de las misiones de Challenger y Columbia esta semana.

El transbordador espacial Challenger explotó 73 segundos después del despegue el 28 de enero de 1986, debido a un fallo en uno de los lanzadores de cohetes de la lanzadera, matando a la tripulación de siete miembros. Otros siete murieron en el desastre de Columbia, cuando el transbordador se rompió durante la reentrada sobre Texas el 1 de febrero de 2003.